1 de octubre de 2013

PARA FORTALECER UNA FUERZA DE RESISTENCIA CONTRA LAS POLÍTICAS DEL ESTADO



Paraguay Pyahura construye organismo popular de participación política directa 
(28 de septiembre, 2013) Un organismo popular de participación política directa se constituyó durante el Debate Nacional denominado “El pueblo quiere y se mueve: por un programa de desarrollo, por democracia y soberanía”, realizado el jueves 12 y viernes 13 de septiembre pasado en las plazas ubicadas frente al Congreso Nacional, organizado por el Partido Paraguay Pyahura (PPP). El organismo se denomina Asamblea de Delegados y Delegadas de Comunidades, y está constituido por representantes de comunidades Caazapá, Guairá, San Pedro, Concepción, Canindeyú, Itapúa, Misiones, Caazapá, Central, Capital y Paraguari. Para ser delegado o delegada no se requirió ser militante del partido, sino ser electos en asambleas populares realizadas en las comunidades. El objetivo es fortalecer una fuerza de resistencia contra la política del Estado.

Durante el encuentro se resolvieron tres puntos principales: primero, que los delegados y delegadas (quienes trajeron al debate nacional lo debatido en sus comunidades) vuelvan a debatir en asambleas en las mismas lo discutido y resuelto en el debate nacional en Asunción. Segundo, que el organismo popular conformado, la Asamblea de Delegados y Delegadas de Comunidades, debe reunirse con periodicidad. Tercero, que las comunidades involucradas saldrán desde fines de octubre al costado de las rutas en sus respectivas regiones, para convocar a todos los sectores a debatir sobre la situación actual del país y como superarla.

El debate se inició cinco meses atrás en las comunidades, impulsado por Paraguay Pyahura. El objetivo es fortalecer las asambleas populares para la participación política directa, teniendo como eje el debate sobre las causas de la situación económica, política y social actual, sus consecuencias y quienes son responsables. Durante las asambleas se puso en debate qué es lo que la gente busca, plantea y espera. A través de la conformación de este organismo popular de participación política directa, se busca fortalecer una fuerza de resistencia en contra de la política del Estado. Todos los sectores están invitados a formar parte de esa fuerza de resistencia.

Como antecedente, fueron asambleas populares impulsadas por Paraguay Pyahura las que conquistaron la tarifa social de la energía eléctrica en el 2004 (Ley N° 2.501) tras años de debates y movilizaciones.

CONTENIDO DEL DEBATE NACIONAL
La necesidad de garantías de una política de Estado que beneficie a los pequeños productores fue uno los puntos principales expuestos por los delegados y delegadas durante el debate nacional. Se debatió y se consensuó que la situación económica y social del país no será resuelta a través de políticas asistencialistas, sino a través de políticas de Estado que respondan a los intereses de la mayoría.

Otro tema principal fue la necesidad impostergable de la reforma agraria, de modo a eliminar la profunda desigualdad en la estructura de la tenencia de la tierra, que concentra el 85% de esta en manos del 2,5% de  los propietarios, y sentar las bases de una estructura productiva que impulse el desarrollo nacional. Se planteó que la reforma agraria no se reduce al reparto de tierras, sino que incluye políticas de asistencia técnica, crédito, producción de semillas, seguro agrícola y otras.
La lucha por la tierra fue otro de los puntos fundamentales expuestos en el debate nacional: las políticas de Estado han estado siempre orientadas a proteger y fortalecer a los grandes latifundios, en desmedro de los pequeños productores y los sintierra. Los sintierra son generalmente hijos de estos productores minifundiarios que ya no tienen tierra que cultivar y ante la falta de vías institucionales válidas recurren a ocupaciones de latifundios de más de 3.000 hectáreas (en el caso de la FNC) para poder seguir produciendo con dignidad y evitar terminar hacinados con sus familias en la periferia de las ciudades, reducidos a la mendicidad y expuestos a todo tipo de carencias. Las ocupaciones son el único método que ha demostrado efectividad para la obtención de tierra, ante la ausencia de políticas de Estado. Se planteó la lucha por la tierra en Paraguay como una lucha por un programa de desarrollo nacional que beneficie a la mayoría y por la soberanía del país.

La sojización fue una de las problemáticas más urgentes planteadas: el envenenamiento masivo de las comundidades, sus fuentes de agua y la aniquilación de los cultivos de autoconsumo por las fumigaciones de los grandes productores de soja, trigo y otros cultivos relacionados con el modelo agroexportador. Se debatió que este modelo de producción se sostiene sobre la estructura desigual de la tenencia de la tierra y, al igual que esta, expulsa y excluye a miles de pequeños productores y sus familias. Denunciaron los problemas de salud que las fumigaciones con agrotóxicos ocasionan: dificultades respiratorias, escoriaciones en la piel, malformaciones de bebés, el aumento de enfermos y enfermas de cáncer en las zonas afectadas. Denunciaron que lo más grave es que todo esto ocurre bajo la complicidad de las autoridades nacionales, que nada hacen para proteger a la población más pobre de estos abusos.

Los jóvenes denunciaron la discriminación que sufren para encontrar un empleo digno y para acceder a la educación. Destacaron la falta de políticas de Estado que promuevan el acceso igualitario a una educación pública de calidad, ya que la mayoría de las familias pobres dejan de enviar a sus hijos e hijas a la escuela por falta de medios económicos. En este contexto, muy pocos jóvenes provenientes de familias pobres llegan a terminar la secundaria o a acceder a formación en oficios. El resultado es el subempleo informal -o en condiciones de gran explotación- y el desempleo, con toda la carga que implica la imposibilidad de poder ganarse la vida dignamente, comenzando por la desesperanza y la falta de autoestima, lo cual conduce a muchos jóvenes a buscar salida en adicciones dañinas para su salud.

Las mujeres plantearon la necesidad de profundizar el debate sobre el machismo que marca las relaciones en la sociedad paraguaya, que genera condiciones de discriminación para las mujeres en un contexto social que considera y enseña que existe una superioridad de los hombres sobre ellas. Señalaron que la profundización de ese debate es inseparable de la participación política activa de las mujeres en sus organizaciones, para poder transformar ese contexto doblemente opresor. También debatieron sobre la problemática de la salud, especialmente materno infantil: el desamparo en que viven miles de familias campesinas en sus asentamientos debido a la falta de servicios y asistencia en salud, lo que ocasiona numerosos casos de muerte materna (mujeres que en general dejan varios hijos huérfanos), muertes de niños y niñas por enfermedades evitables como diarrea, neumonía, etc. Denunciaron que en los asentamientos existen patrulleras pero no puestos de salud, y la falta de medicamentos y de posibilidad de realización de estudios en los hospitales de referencia, como por ejemplo radiografías, análisis laboratoriales básicos de sangre, servicios de odontología, entre otros.

Otro tema muy sentido fue la exposición sobre la situación de los migrantes, que afecta a miles de familias pobres paraguayas. La migración paraguaya llegó a desmembrar familias enteras, y en ese sentido, muchos delegados y delegadas pasaron a compartir experiencias de profundo dolor vividas en sus comunidades debido a la ausencia de seres queridos: ausencia forzada por la necesidad al no encontrar en el propio país oportunidades de trabajo digno, las condiciones de discriminación, explotación y abuso con que se encuentran muchos y muchas migrantes en el extranjero, y las consecuencias que esa ausencia genera en los hogares. Plantearon concretamente la necesidad de realizar la reforma agraria y un desarrollo industrial, que genere condiciones económicas y sociales para el retorno de los y las migrantes.

PARTICIPACIÓN POLÍTICA DIRECTA Y VOTO PROTESTA
Desde 1993, Paraguay Pyahura (entonces movimiento) viene planteando a la sociedad paraguaya el voto protesta y la participación política directa como alternativa a la crisis de representación política que permite que existan ofertas electorales, pero no opciones verdaderas de cambio.

El voto protesta es inseparable de la participación política directa, sistemática, los 365 días del año, que permite construir una fuerza organizada de la gente para transformar la sociedad más allá de lo electoral. El partido propone como eje principal pelear por el poder y no por los cargos, entendiendo por poder la fuerza organizada de la gente, que se construye con participación política directa en base a debates sobre los temas que afectan a la mayoría empobrecida de este país y que están fuera de la agenda electoral. No es antielectoral, pero considera que las elecciones son una pugna por cargos que no se traduce en un poder real.

Paraguay Pyahura es un partido de izquierda que tuvo su expresión pública en 1996, conformado como herramienta política para el pueblo hacia la búsqueda del poder, bajo la dirección de la clase obrera y el campesinado para beneficio de la mayoría. Durante los primeros años fue movimiento popular y recientemente (agosto de 2012) adoptó el nombre de partido. Paraguay Pyahura tuvo activo protagonismo en las movilizaciones que frenaron el proceso de privatización en mayo- junio del 2002; logró la conquista de la tarifa social de la energía eléctrica (Ley 2.501) en el 2004, tras años de debates y movilizaciones a través de asambleas populares; conquistó la gratuidad de la salud materno infantil en el 2007 (Decreto N° 10.540) a través de movilizaciones de mujeres, entre otras luchas encaradas.
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