15 de abril de 2014

CARTES Y SU POLÍTICA: EL PRESIDENTE DE LOS EXPLOTADORES



Pte. Horacio Cartes

 Artículo publicado en la Revista Paraguay Pyahura Ryapú N° 10 - Febrero/2014

Con el nuevo rumbo, la derecha está de fiesta. Con un eficiente capataz, ligado al imperialismo norteamericano, en la administración de sus intereses, en cuatro meses de gestión recibe el respaldo de EE.UU mediante su embajador en Paraguay en diciembre de 2013 “nosotros estamos felices con el Presidente Cartes y sus ministros. Es un buen paso y mayor acción de un país serio”, aseveró James Thessin a una radio capitalina.

Las medidas tomadas, tanto políticas como económicas, benefician de manera directa a los sectores agroexportadores, empresariales inescrupulosos, latifundistas, todos enemigos del desarrollo nacional. Estas medidas se ejecutan con la complicidad y la anuencia de muchos parlamentarios, fiscales, jueces y el aparato represivo del Estado. Nuestro partido, Paraguay Pyahurã, ya lo caracterizaba como un Rumbo Peligroso en la edición número 9 de esta revista.

MEDIDAS POLÍTICAS Y ECONÓMICAS ANTINACIONALES Y ANTIPOPULARES:

Una de las primeras “obras de gobierno” fue la de concentración del poder en el Ejecutivo, con anuencia del parlamento nacional, mediante la modificación de la Ley de Defensa Nacional que permite a Cartes el uso de las fuerzas armadas sin más trámites que su decisión individual, logrando el objetivo de la propaganda de los sucesivos hechos de violencia ocurridos en el departamento de Concepción que desde un inicio se parecían más a actividades de provocación por parte de grupos protegidos por ganaderos, mafiosos, latifundistas cuyo objetivo es generar medidas represivas contra el pueblo. Aparece nuevamente el “enemigo interno” donde las ocupaciones de tierra o de instituciones, los cierres de rutas, lucha contra el modelo agroexportador, las huelgas u otras medidas de lucha del pueblo en su búsqueda permanente por la transformación son sospechados de terrorismo o simplemente mal vista, calificada por la derecha, judicializada e intervenida por policías y militares.

La llamada Ley de Alianza Público Privada que significa saqueo y la entrega de empresas productoras de bienes y servicios y recursos naturales por 40 años a empresas privadas y capitales principalmente extranjeras. Es una ley absolutamente antinacional porque se incluyen sectores estratégicos para la economía nacional que afecta gravemente la posibilidad de desarrollo económico soberano. En su mentado programa de “lucha contra la pobreza”, podemos afirmar claramente que es más de lo mismo. No se muestran acciones concretas además de la distribución esporádica de víveres y semillas para cultivo de autoconsumo, lo que de ninguna manera se puede tomar como una política seria de lucha contra la pobreza, sino una política de lucha contra los pobres. Además de que esta caricatura de Plan es absolutamente insuficiente, ineficaz y miserable, ha sido salpicado por varios hechos de corrupción.

La Ley de Responsabilidad Fiscal, que bajo el fundamento engañoso de “gastar lo que se tiene” es para mantener los privilegios y despilfarros del sector minoritario, mientras que significará la negación al pueblo de la satisfacción de sus necesidades.

El veto del impuesto a la soja (1 a 10% sobre la exportación en estado natural), que beneficia directamente a los agroexportadores, el sector que menos aporta al desarrollo y que absorbe casi toda la riqueza del país, hecha luz a la verdadera dirección que toma el rumbo de este gobierno. Hoy, este modelo es seriamente cuestionado por los sectores que luchan por un modelo de desarrollo basado en la producción agrícola industrial, donde la producción
sea garantizada mediante la distribución de la tierra y la reforma agraria, único medio para acabar con la pobreza.

Los famosos asesores ad- honorem que mantiene Cartes en varias instituciones estatales, que como el caso del presidente del Banco Amambay y asesor en la Secretaría Nacional Antidrogas, no es otra cosa que la institucionalización del uso de civiles armados, ya que el mismo participa activamente en las incursiones armadas de la SENAD. Es claro que estos asesores, políticamente, buscan garantizar la implementación efectiva de los negocios particulares de Cartes y su equipo al interior de las empresas e instituciones públicas.

El modelo productivo agro- exportador constituye uno de los pilares de la política económica oligárquica ligado a los imperialismos implementadas en nuestro país en donde la mayor concentración de la tierra, la expulsión de paraguayos y paraguayas de sus comunidades, el envenenamiento masivo producido por la fumigación de sojales, la aniquilación de los cultivos de autoconsumo constituyen consecuencias para nuestro pueblo sentidos principalmente por el campesinado que viene organizándose, luchando y resistiendo bajo la dirección de la FNC, lo que trajo consigo campesinos baleados, encarcelados, imputaciones por doquier, presencia de civiles armados, disparos de intimidación realizados por los mismos sojeros. Y es que la agro-exportación es el modelo que impera en nuestro país y seguirán intentando la expansión de sus cultivos a costa de lo que sea.  

El mar de dinero y riquezas con lo que hoy se privilegian no les basta, quieren seguir y para ello seguirán valiéndose de sus instrumentos: politiqueros de turno, jueces, fiscales y otros. Además de estas medidas, apenas iniciado el año 2014, el pueblo se desayunaba con el aumento de la tarifa del pasaje en un 20%, favoreciendo a uno de los sectores amigos y donde más corrupción, informalidad y alto grado de deficiencia en el servicio se han registrado históricamente. La suba del precio del gasoil y la correspondiente suba de la canasta básica, persecución a pequeños comerciantes (paseros) de productos argentinos liberando de todo control a las grandes cadenas de supermercados y comercios, represión a manifestaciones populares, imputaciones, entre otros. Son sólo muestras de las acciones de gobierno dirigidas al pueblo.

La impunidad absoluta de la mayoría de los parlamentarios, donde  innumerables  hechos de  corrupción  salieron  a  la luz  pública,  escándalo  ante la descarada ostentación y despilfarro del dinero público, además  de  la  aprobación de leyes antipopulares y antinacionales  como la APP, generó una ola de indignación y  repudio  de  la  ciudadanía hacia los parlamentarios, motivando una serie de movilizaciones, protestas y escraches. La mayoría de los senadores y diputados de los partidos tradicionales están absolutamente complicados con la política de Cartes donde el parlamento confirma y evidencia descarnadamente que se ha convertido en un “mercado” donde todo se vende y se compra.

En medio de la aplicación de estas políticas, la persecución al pueblo organizado se hace más evidente con las medidas represiva que aumentan a pasos agigantados combinando acciones policías, militares, civiles armados, fiscales y jueces; un rápido avance hacia la fascistización.

RESISTENCIA DEL PUEBLO:

A pesar de los intentos de contener las movilizaciones, el pueblo resiste y se levanta contra estas medidas antinacionales y antipopulares que implementa Cartes y sus cómplices. Tanto en la ciudad como en el campo, las movilizaciones populares se intensifican haciendo resonar consignas contra la APP y a favor de la Huelga General, contra la suba del pasaje, contra el modelo de producción agroexportador, contra los hechos de corrupción registrados en la administración pública.

En  este  escenario,  el  PPP fue uno de los protagonistas principales discutiendo en los barrios y comunidades las consecuencias nefastas que traerán estas políticas del gobierno y la necesidad de la organización y lucha del pueblo. Nuestro partido fue uno de los propulsores y protagonistas activo de la presión popular antes estas injusticias y no en vano ha caracterizado los primeros 100 días del gobierno de Cartes como 100 días de militarización, entrega, represión e imputación


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